Tercera etapa en Vietnam y Birmania: Hanoi e Isla Cat Ba – Bahía de Ha Long –
Grandes viajes Nuestros Viajes Nuestros viajes

Tercera etapa en Vietnam y Birmania: Hanoi e Isla Cat Ba – Bahía de Ha Long –

Después de unos días en el centro de Vietnam, tomamos un vuelo de Hue a Hanoi para ver el norte. Habíamos leído que la zona norte era una de las más bonitas para visitar, y esa fue la razón de que viajáramos de sur a norte y no al revés. Quisimos dejar lo mejor para el final.

Hanoi

Llegamos a la capital de Vietnam un sábado, cuando estaba atardeciendo. Esa noche fue una de las más divertidas y llamativas que vivimos en nuestro viaje. Al igual que ya nos ocurrió en Ho chi Minh, descubrimos que las vías principales se cortan al tráfico en fin de semana, y que la calle se convierte en una fiesta.

Lo primero, y más llamativo, es el mercado nocturno. Además de una gran cantidad de puestos de ropa, utensilios de cocina, accesorios para móviles…etc., podréis encontrar muchísimas opciones de comida callejera, con muy buena pinta. Hasta este momento, habíamos sido muy precavidos con la comida que se ofrece por la calle. Nadie quiere ponerse enfermo en pleno viaje. Sin embargo, en Hanoi nos atrevimos, y no tuvimos ningún problema. Los puestos parecían de confianza, y la comida fresca.

Por otro lado, las noches de fin de semana en las calles son toda una fiesta de la que disfrutar. La gente sale a realizar todo tipo de actividades. Vimos de todo; magos callejeros, músicos, grandes grupos de niños y jóvenes jugando a la soga, gente practicando gimnasia, ancianos jugando a juegos de mesa… Incluso un grupo de baile, en plena coreografía, ¡con La Macarena de fondo!

Zona Ho Chi Mihn y Ciudad Imperial

A la mañana siguiente, nos pusimos en plan turista y fuimos a visitar las principales atracciones de Hanoi. Empezamos por la zona de Ho Chi Mihn, en la que se encuentra el Mausoleo, la Casa y el Museo del líder vietnamita. No nos pareció demasiado interesante. Quizás el museo merecía un poco más la pena, en cuanto a interés histórico. Sin embargo, es una zona altamente concurrida para el turismo interno. Nos llamó mucho la atención las largas colas para ver la tumba de Ho Chi Mihn.

Como anécdota, estando en el Museo, de repente una anciana me asaltó muy entusiasmada, hablándome no se qué en su idioma. Yo me di un susto de muerte, pero resulta que lo que quería era una foto. Se me recolgó del brazo sin dejarme apenas reaccionar, y su marido nos plantó la foto. Mi cara debió ser un poema. Se ve que muchos vietnamitas aún no están acostumbrados a ver extranjeros en su país.

La Ciudad Imperial es mucho menos impresionante que la de Hue. Se ha conservado menos a causa de la guerra. Sin embargo, podéis visitar la zona arqueológica, que es bastante grande, y curiosa.

Pagoda Tran Quoc y Templo de la Literatura

En el lago se encuentra la Pagoda Tran Quoc, bastante famosa, y un templo de obligada visita en Hanoi. Uno de sus mejores atractivos es su situación. Rodeada del lago, es un lugar muy bonito en el que pasear y sacar fotos. La parte mala es que hay que andar bastante para llegar hasta allí, porque se encuentra un poco alejada del centro.

El Templo de la Literatura es un centro muy antiguo, construido en honor a Confucio. Es llamativo y merece la pena visitarlo porque se trata de la primera universidad del país, hacia el 1076. En él se conservan una serie de losetas en las que se inscribían los nombres de los alumnos de la universidad. Un lugar interesante y con historia.

Isla Cat Ba

Con un tiempo neblinoso, salimos a la mañana siguiente para la Isla de Cat Ba. Hay diversas formas de llegar, os las contamos aquí. Aunque la isla está bastante cerca, al final se suele tardar entre 4 y 6 horas en llegar. Nuestra intención al visitar la isla de Cat Ba era sobretodo ver la Bahía de Halong. Sin embargo, la isla sorprende, hasta el punto de que es uno de los lugares que más nos han entusiasmado en el viaje.

La Isla de Cat Ba es la más grande de la famosa Bahía de Halong. Hasta hace muy poco tiempo, no contaba con electricidad y se trataba de una zona dedicada casi por entero a la pesca. Con la llegada del turismo, la población a crecido, se han comenzado a construir hoteles y la gente ha empezado también a vivir de ello. Aunque la isla va camino de convertirse en un destino turístico de los más abarrotados, todavía se puede disfrutar de su aspecto salvaje, sus playas casi vacías y la vida cotidiana de su gente.

Una vez llegamos al hotel, cogimos la moto (incluida en el precio), y nos aventuramos a recorrer los rincones de la isla, sus playas y sus secretos.

Parque natural

Una de las mayores atracciones de la isla es su biodiversidad. El parque natural se encuentra justo en el centro, y está reconocido como Reserva Mundial de la Biosfera por la UNESCO. Para visitarlo, puedes hacerlo por tu cuenta en una ruta corta (3h.) , o realizarlo con un guía en una ruta de 6-7 horas. Nosotros realizamos la ruta corta, ya que el día se levantó con mucha niebla. Los senderos son una maravilla, por fin nos sentimos en medio del auténtico paraíso vietnamita. Todo rodeado de vegetación, pájaros y animales que se escondían entre las ramas… Subimos a un mirador y, a pesar de la niebla, disfrutamos de las hermosas vistas del parque. Una visita muy recomedable.

Restos de la guerra

Cat Ba fue utilizada como emplazamiento durante distintas guerras que implicaron al país. De aquellos días quedan algunos recuerdos, como el Fuerte Cañón, o la Cueva Hospital. En el Fuerte Cañón podréis ver trincheras, armas y pasadizos que usaron los soldados vietnamitas. Pero lo más bonito es el atardecer y las vistas que se aprecian desde el mirador.

El nombre la Cueva Hospital indica ya lo que vas a ver. Un vestigio de la guerra, muy interesante de visitar. En ella se recrean las distintas salas y habitaciones en las que se trataba a los heridos. Pero no sólo eso, como refugio que era, contaba con una piscina natural e incluso sala de proyecciones.

Playas

Las playas de Cat Ba son muy hermosas. Se trata de pequeñas calas, todas en la misma zona. Las tres playas se llaman Cat Co 1, Cat Co 2 y Cat Co 3 (esta útlima pertenece a un resort). Se puede llegar tanto a pie como en moto o taxi. Nosotros fuimos en temporada baja, hacía calor, pero los días estaban nublados como para bañarse. Sin embargo, disfrutamos de los paseos, y de la soledad y tranquilidad que se respiraba. Cuando estuvimos, estaban construyendo algunas casetas, y reformando una zona de bar-restaurante. Se notaba que las playas se explotan en temporada alta, incluso habíamos leído que se cobra entrada. En nuestro caso, en marzo, no hubo nada de esto. Los bares estaban cerrados, las tumbonas no estaban al uso, y no tuvimos nada que pagar, ni siquiera el parking para la moto.

Excursión por la bahía de Lan Ha

Una de las mejores experiencias en Vietnam la vivimos con esta excursión. En nuestro propio hotel ofrecían varios tipos de excursiones por la Bahía de Ha Long y la Bahía Lan Ha, muy similares. Habíamos leído muchas advertencias sobre timos en este tipo de viajes, especialmente los que implican a Ha Long. Esta fue la razón por la que decidimos contratar a través del hotel. Nos daba mayor seguridad, aunque resultase ligeramente más caro. Entre las muchas opciones, elegimos hacer una excursión de medio día, que incluía:

  • Taxi del hotel al puerto, y vuelta
  • Ticket de entrada al puerto
  • Barco privado con conductor que hablaba inglés
  • Visita a la villa flotante
  • Ruta por la bahía de Lan Ha
  • Una hora de Kayak
  • Visita a la Isla de los Monos

Las excursiones a la Bahía de Ha Long implicaban siempre barcos más grandes, tipo cruceros, de los que habíamos oído hablar mal. La Bahía de Lan Ha, de aspecto similar a Ha Long, es mucho más desconocida, más virgen y menos saturada de turistas. Cuando emprendimos el viaje, no nos arrepentimos de nuestra decisión.

Nuestra maravillosa experiencia

El paisaje de Lan Ha te transporta, es un entorno que en pocos lugares del mundo se repite. Lo mejor fue hacer kayaking entre aquellos islotes. Una de las experiencias más bonitas y emocionantes que hemos vivido en un viaje. Sin duda, repetiríamos. El viaje en barco también fue una pasada. Con el pequeño barquito para nosotros solos, el conductor nos llevaba de aquí para allá según queríamos, paseándonos entre los pescadores de la villa, y después entre el hermoso entorno de la bahía.

La Isla de los Monos, en la cual podréis ver monitos, tal y como dice su nombre, podréis daros un baño, e incluso tumbaros al sol. Su playa es hermosa, limpia y tranquila. También se puede subir por un escarpado sendero para ver las vistas de la costa.

¡Un insecto en mi oreja!

Los días en Cat Ba fueron de lo mejor del viaje, si no hubiese sido por la mala experiencia que pasé una tarde. Resulta que estábamos comiendo en una apacible terraza, cuando de repente, con una ráfaga de aire, noto que algo se mete en mi oreja. Me zumba sin parar y no sale. Entro en pánico nivel 1000. Jony avisa al camarero, y vienen con un bastoncillo a intentar sacar al susodicho bichejo, pero no hay manera. Yo lo oigo tan claro, zumbado desesperado dentro de mi oído. Le pedimos que nos lleven al médico. El camarero se ofrece, y allá que vamos los tres en una moto por el pueblo de Cat Ba, a buscar al “médico”. Que resultó que de médico nada.

¿Alguna vez habéis visto en las películas ese típico barbero-sacamuelas de los de antes? Pues en Vietnam esos barberos-sacamuelas siguen existiendo. Allí estaba, en plena calle, con su sillón de barbero, sus pequeña mesa de trabajo, sus cuchillas y sus utensilios de sacamuelas. ¡Ah! y muy importante, su radiocasete a todo trapo, con música de discoteca tipo vietnamita… Repito, no en un local, en la calle.

El camarero le explicó lo que pasaba, y el hombre me sentó en el sillón, inclinándolo del todo hacia atrás. De repente veo que el barbero-sacamuelas se coloca una linterna en la frente, de esas que parecen de espeleólogo, y coge unas pinzas finas y largas – que a saber dónde las habría metido antes-. La música vietnamita de fondo, rodeada de vietnamitas curiosos, con el barbero-sacamuelas apuntándome con su linterna en la cabeza… imaginaos el panorama. Lo bueno es que el hombre sacó el bicho enseguida. Era una especie de hormiga voladora de color verde (WTF?). Y así, en estado de shock, le di una propina, y nos volvimos a montar los tres en la moto del camarero, de vuelta al restaurante.

A pesar del mal trago, la estancia en Cat Ba fue una de las más bonitas del viaje. Si volvemos a Vietnam, ¡repetiremos seguro!

Restaurantes en la zona

  • Tom’s
  • Cafe Commons
  • Bungalow Hostel

Galería

 

 

  

Nuestros viajes

Tere

Desde que era muy pequeña, viajar y descubrir nuevos lugares y personas ha sido mi pasión. De profesión, soy músico. Estudié Viola en el Conservatorio, además de Comunicación Audiovisual en la Facultad. Me encanta viajar con mi marido Jony y vivir nuestras pequeñas aventuras. Desde que nos conocimos, ¡no hemos parado de recorrer el mundo!

DEJAR UN COMENTARIO

Simba Viajeros

La web de viajes definitiva. Guías, relatos, tips, reseñas... Todo lo que necesitas saber para agarrar la maleta, ¡y volar!

Instagram

Esta web utiliza cookies. Más información y Política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies